“(……) la Sección Segunda de este Tribunal Supremo ha dictado una sentencia, de 13 de diciembre de 2018 (RCA/3185/2017 (RJ 2018, 5515) ; ES:TS: 2018:4303) que propugna la interpretación parcialmente sostenida por la mercantil recurrente. En esta sentencia, se fijó un contenido interpretativo en el sentido de que la comprobación administrativa a que se refiere el artículo 103.1 del TRLHL es un trámite inexcusable, en cuanto resulta el único medio posible para determinar que la obra proyectada, en su desarrollo o ejecución, se ha ajustado o no al presupuesto presentado, y en qué medida, cualitativa o cuantitativamente, se ha desviado de sus previsiones, lo que es una operación necesaria para determinar la liquidación definitiva.

4. Sentada doctrinalmente, por tanto, la inexcusabilidad de ese trámite, el interés casacional objetivo se centra (i) en determinar el alcance de esa comprobación, debiendo interpretarse el citado artículo 103 TRLHL, para dilucidar si la comprobación prevista en el referido precepto requiere necesariamente del trámite de audiencia que expresamente contempla el artículo 134 LGT, así como del traslado de los informes al administrado -en particular, el informe del arquitecto municipal- con la correspondiente propuesta de liquidación definitiva y plazo de alegaciones (ii) y, para el caso que se consideren exigibles esos trámites, determinar si su ausencia comportaría o no la nulidad radical de las liquidaciones definitivas conforme al artículo 217.1 e) LGT, pudiendo llevarse a cabo dicha comprobación en el seno de un procedimiento distinto al de gestión tributaria -en este caso de concesión de licencia municipal de uso- y sobre la base de una simple referencia a un informe del arquitecto municipal que describe las modificaciones sobre el proyecto inicial y el importe al que ascendía el presupuesto de ejecución material.”