Casi desde su constitución, la entonces denominada “Compañía Telefónica Nacional de España” estuvo exenta de muy amplias parcelas de fiscalidad, y de la tributación local en su totalidad; situación esa a la que puso fin la Ley 15/1987, de 30 de julio, por medio de la cual se estableció para dicha Compañía un régimen fiscal especial. Este régimen consistió, esencialmente, en someter a TELEFÓNICA al régimen fiscal general del Estado y al de las distintas Comunidades Autónomas y Territorios Históricos, y en circunscribir la especialidad al ámbito de los tributos locales.

En líneas muy generales, el régimen especial que la Ley 15/1987 estableció en el ámbito de los tributos locales es susceptible de ser expuesto como sigue:

-Las cantidades que tuviera que satisfacer TELEFÓNICA por la totalidad de los tributos y precios públicos locales quedaba sustituida por una compensación anual en metálico del 1,9% a favor de los Municipios y del 0,1% a favor de las Provincias sobre los ingresos brutos procedentes de la facturación de la Compañía.

-Sólo quedaban excluidas del régimen de compensación las antiguas Contribuciones Territoriales Rústica y Pecuaria y Urbana, sustituidas posteriormente, a partir del 1 de enero de 1990, por el actualmente vigente IBI, impuesto éste que TELEFÓNICA tendría que satisfacer con arreglo al régimen propio del tributo.

-La base de la compensación a abonar por la Compañía, es decir, el concepto de “ingresos brutos procedentes de la facturación”, quedó especificada en el desarrollo reglamentario de la Ley 15/1987, mediante la enumeración de los servicios prestados entonces y facturados por TELEFÓNICA.

Hasta el año 1995, más o menos, la Ley 15/1987 tuvo una aplicación razonablemente pacífica, escenario que comenzó a cambiar a partir de ese año, cuando irrumpió en el mercado la telefonía móvil; y ello por cuanto que las Entidades locales, agitadas por LOCALRED, empezaron a exigir que en la referida base de la compensación anual se incluyeran los ingresos procedentes de la facturación de TELEFÓNICA por la prestación del servicio de telefonía móvil, servicio éste que, como es obvio, no estaba ni podía estar incluido en la relación de servicios prestados por la Compañía e incluidos en el desarrollo reglamentario del citado texto legal.

Tras varios años de vanas “negociaciones”, en 2001 LOCALRED decidió entrar en la senda de la confrontación procesal con el Ministerio de Hacienda y con TELEFÓNICA, a cuyo efecto desarrolló un planteamiento verdaderamente peregrino, que le fue rechazado de plano en una primera instancia por la AN, en SAN de 26 de diciembre de 2006. Contra esta resolución LOCALRED interpuso recurso de casación ante el TS, el cual acaba de ser resuelto en recientísima STS de 2 de febrero de 2012, en la que el Alto Tribunal reitera el rechazo total del planteamiento ideado por el mencionado Consorcio local, eso sí, con mayor rotundidad, si cabe, que la AN en 2006.

Y es que no siempre la chulería, los malos modos, el asesoramiento voluntarista y el aquí estoy yo triunfan en los Tribunales.

José Ignacio Rubio de Urquía