Según reza el artículo 100.2 LHL, “Está exenta del pago del impuesto la realización de cualquier construcción, instalación u obra de la que sea dueño el Estado, las Comunidades Autónomas o las Entidades locales, que estando sujeta al impuesto, vaya a ser directamente destinada a carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos, obras hidráulicas, saneamiento de poblaciones y de sus aguas residuales, aunque su gestión se lleve a cabo por organismos autónomos, tanto si se trata de obras de inversión nueva como de conservación”.

En el contexto conformado por el precepto transcrito, se plantea, entre otros extremos que no vienen al caso, la cuestión relativa a si la exención alcanza o no a la construcción de helipuertos. En reciente sentencia de 31 de octubre de 2011, el TSJ de Andalucía, sede de Granada, se ha pronunciado en sentido negativo, al considerar, de un lado, que los helipuertos no son aeropuertos y, de otro, que en materia de beneficios fiscales la analogía está prohibida.

Y es que, en efecto, los supuestos de exención previstos en el artículo 100.2 LHL son rigurosamente tasados.

José Ignacio Rubio de Urquía