En anterior NOTA DE ACTUALIDAD se anunció que el Gobierno de Canarias había aprobado un Anteproyecto de Ley por el que se adoptaba, entre otras medidas, la de creación y regulación de un Impuesto sobre depósitos bancarios, a semejanza de lo que ya han hecho algunas otras CCAA. Pues bien, en el “Boletín Oficial de Canarias” nº 124, de 26 de junio de 2012, se ha publicado la Ley 4/2012, de 25 de junio, de medidas administrativas y fiscales, cuyo artículo 41 se dedica, precisamente, a la creación y regulación del tributo en cuestión, bajo el título de “Impuesto de la Comunidad Autónoma de Canarias sobre los Depósitos de Clientes en las Entidades de Crédito Canarias”.

A efectos meramente ilustrativos, la regulación del nuevo Impuesto canario contenida en el citado artículo 41 Ley 4/2012 es susceptible de ser sintetizada como sigue:

-El Impuesto se configura como un tributo de carácter fiscal y tiene por objeto la tenencia de depósitos de clientes que comporten la obligación de restitución.

-El hecho imponible del Impuesto está constituido por la tenencia de fondos de terceros, cualquiera que sea su naturaleza jurídica, por parte de los contribuyentes, y que comporten la obligación de restitución.

-Con carácter general, el periodo impositivo coincide con el año natural y el Impuesto se devenga el 31 de diciembre de cada año.

-Son sujetos pasivos del Impuesto, a título de contribuyentes, las entidades de crédito por los depósitos de clientes de la sede central u oficinas que estén situadas en Canarias.

-La base imponible está constituida por el importe resultante de promediar aritméticamente el saldo final de cada trimestre natural del periodo impositivo, correspondiente a las partidas P4.

-La cuota íntegra del Impuesto se determina aplicando la escala de tipos de gravamen que figura en la norma; y la cuota líquida se determina aplicando sobre la cuota íntegra las reducciones que, en su caso, procedan según lo previsto en la propia norma.

-El Impuesto se exige en régimen de autoliquidación, concretamente mediante una autoliquidación anual; si bien los sujetos pasivos están obligados a realizar pagos a cuenta en los términos que se establezcan reglamentariamente.

En fin, como ya se ha dicho en anterior NOTA DE ACTUALIDAD, este nuevo Impuesto, unido al aumento del IGIC, además de que no va a tener incidencia significativa alguna en la reducción del gigantesco déficit de la Comunidad Autónoma de Canarias, va a propiciar una mayor intensificación de la ya muy deprimida actividad económica de la región.

José Ignacio Rubio de Urquía