Hasta el presente momento han sido las CCAA quienes han venido castigando fuertemente al sector eléctrico, es decir, a los consumidores de energía eléctrica, con la mal llamada fiscalidad medioambiental, muchas muestras de lo cual han tenido reflejo oportuno en estas NOTAS DE ACTUALIDAD. Ahora es el Estado quien entra en esa dinámica, lo que empieza a hacer por medio de un “Anteproyecto de ley de medidas fiscales en materia medioambiental y sostenibilidad energética”.

El Anteproyecto en cuestión, que está a punto de entrar en Cortes para su tramitación parlamentaria como proyecto de ley, crea y regula tres nuevos impuestos supuestamente medioambientales, todos los cuales recaen sobre el sector eléctrico, a saber:

-El Impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica.

-El Impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radioactivos resultantes de la generación de energía nucleoeléctrica.

-El Impuesto sobre el almacenamiento de combustible nuclear gastado y residuos radioactivos en instalaciones centralizadas.

El primero de los impuestos citados gravará el valor de la producción de energía eléctrica en cada instalación al tipo de gravamen del 6% de dicho valor; el Impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado … gravará esa producción con una cantidad fija en euros por cada kilogramo o metro cúbico de material producido, según el caso; y el Impuesto sobre el almacenamiento de combustible nuclear gastado … gravará tal almacenamiento con una cantidad fija en euros por cada kilogramo o metro cúbico de material almacenado, según el caso.

Es evidente que la materia imponible objeto de los impuestos reseñados coincide con la materia imponible propia de muchos impuestos autonómicos actualmente en vigor, si bien tal coincidencia no bastará para que la implantación de los nuevos impuestos estatales determine la supresión de los impuestos autonómicos coincidentes. En efecto, y según parece inferirse del artículo 6.2 LOFCA, para que pueda operar el mecanismo de sustitución de impuestos autonómicos prexistentes por impuestos estatales nuevos es necesario que la coincidencia se produzca entre los hechos imponibles de unos y otros.

La disposición adicional primera del Anteproyecto de Ley prevé la entrada en funcionamiento del mecanismo de sustitución regulado en el citado artículo 6.2 LOFCA; ahora bien: ¿cómo se determina “a priori” que existe coincidencia entre el hecho imponible del impuesto estatal y el del impuesto autonómico?; ¿a quién corresponde establecer tal determinación?; ¿qué sucede si una CA considera que no se produce la referida coincidencia entre el hecho imponible de su impuesto y el del impuesto estatal?

Pues bien, por increíble que parezca ninguna de las interrogantes anteriores tiene respuesta en la norma, ni en la LOFCA ni en ningún otro texto legal, y tampoco la tiene ni puede tenerla en el Anteproyecto que se viene comentando. Así las cosas, y si Dios no lo remedia, que no lo hará, pues no está para esas cosas, desde el 1 de enero de 2013 la energía eléctrica va a tener que soportar una fiscalidad adicional a la actual, en muchos casos coincidente con la fiscalidad autonómica que ya soporta.

José Ignacio Rubio de Urquía