En tiempos, a raíz de la promulgación de la Ley 39/1988, actualmente integrada en el Texto Refundido de la Ley reguladora de las Haciendas Locales (LHL), el centro directivo del Ministerio de Hacienda competente en materia de fiscalidad territorial y promotor, por ende, de la citada Ley 39/1988, la extinta Dirección General de Coordinación con las Haciendas Territoriales (DGCHT), daba respuesta cada año, a través de la Subdirección General de Tributos Locales, a muchos cientos de consultas planteadas por los contribuyentes.

Tras el desmantelamiento de ese centro directivo, especialmente de la Subdirección General de Tributos locales, lo que se debió, como en tantos otros casos, a la acción de los más bajos instintos de quienes nunca debieron haber ostentado la autoridad que tan frívola e irresponsablemente les fue conferida por políticos buscadores de oro y gloria, la actividad de evacuación de consultas tributarias en la materia que nos ocupa fue decayendo progresivamente hasta su práctica desaparición.

De entre las pocas consultas tributarias que emanan actualmente de la DGT en materia de fiscalidad territorial, reseñamos aquí las dos apuntadas en el enunciado de esta NOTA, a saber:

a) La consulta de 15 de enero de 2014, en la que la DGT viene a decir que en el caso de cotitularidad de un bien inmueble, la liquidación del IBI es susceptible de ser dividida entre los distintos cotitulares siempre que la Administración catastral conozca los datos personales y el domicilio de todos los obligados tributarios, así como su cuota de participación en el derecho de propiedad sobre el inmueble de que se trate.

b) La consulta de 23 de enero de 2014, en la que la DGT aclara que aún en el supuesto de que en la transmisión de un terreno en la que el precio de venta es inferior al de adquisición, la operación está sujeta al IIVTNU y la base imponible del impuesto se determina objetivamente con arreglo a las normas establecidas al efecto en el régimen legal del tributo (LHL).

Con respecto a la segunda de las consultas reseñadas, es cierto lo que en ella dice la DGT, pero no es menos cierto que en muchos casos los valores actuales de los bienes inmuebles son inferiores, incluso muy inferiores, a los que se consideran en las citadas normas objetivas de determinación de la base imponible del impuesto. Es éste un asunto que tendrá que ser abordado antes que después, ya que en muchos casos el resultado de aplicar la normativa vigente es verdaderamente grotesco.

José Ignacio Rubio de Urquía