En el “Boletín Oficial de Cantabria” de 4 de diciembre de 2014 se ha publicado la Ley 2/2014, de 26 de noviembre, de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de la Comunidad Autónoma de Cantabria, la cual crea y regula un Canon del Agua Residual, que se define como un “tributo propio de la Comunidad Autónoma de Cantabria, con naturaleza de impuesto de carácter extrafiscal, que grava la generación real o potencial de agua residual”; y que se destina “a la financiación de los gastos de inversión, conservación, mantenimiento y explotación de los sistemas de saneamiento” en la Comunidad Autónoma.

El hecho imponible del Canon está constituido “por la generación de agua residual que se manifiesta a través del consumo real o potencial de agua, cualquiera que sea su procedencia, en el caso de las aguas residuales domésticas, y de la carga contaminante vertida en el caso de las aguas residuales industriales”.

En general, son sujetos pasivos del tributo a título de contribuyentes los usuarios del agua; y lo son a título de sustitutos las entidades suministradoras.

Con carácter general, en el caso del uso doméstico del agua, la base imponible del Canon se determina en función del volumen de agua consumido o estimado; y en el caso del uso industrial, se determina en función de la carga contaminante estimada.

Con carácter general, en el caso del uso doméstico del agua, la cuota tributaria del Canon se determina aplicando una tarifa que consta de un componente fijo y otro variable: el componente fijo se aplica a cada sujeto pasivo; y el componente variable en función del volumen de agua. Con igual carácter general, en el caso del uso industrial del agua, la cuota tributaria del Canon se determina aplicando un tipo de gravamen o cantidad en euros en función de la cantidad de carga contaminante.

Bien, he ahí un impuesto autonómico más, por si a alguien se le olvida que las Comunidades Autónomas también existen.

José Ignacio Rubio de Urquía