Se ha publicado en el “Diario Oficial de Galicia” de 30 de diciembre de 2014 la Ley 12/2014, de 22 de diciembre, por la que se crea y regula un Impuesto Compensatorio Ambiental Minero (ICAM), el cual se define como “un impuesto propio de la Comunidad Autónoma, directo, real, objetivo y orientado a una finalidad extrafiscal”; y cuyos ingresos “se destinarán en su totalidad a actuaciones de compensación y reequilibrio ambiental y territorial, paisajísticas y de desarrollo tecnológico minero”.

Constituye el hecho imponible del ICAM:

a) La alteración de la superficie o suelo como consecuencia de la extracción a partir de las concesiones de explotación de minas, referidas a minerales metálicos industriales y metales preciosos.

b) El depósito o almacenamiento en vertederos públicos o privados, situados en la Comunidad Autónoma de Galicia, de residuos mineros procedentes de la extracción o deriva del proceso de beneficio, de los minerales metálicos industriales y metales preciosos.

En general, son sujetos pasivos del ICAM en calidad de contribuyentes las personas físicas, jurídicas o entidades carentes de personalidad jurídica que, bajo cualquier título, realicen las actividades constitutivas del hecho imponible del impuesto, aun cuando no sean titulares de las concesiones mineras otorgadas para recursos minerales metálicos industriales y metales preciosos o, en su caso, de las autorizaciones de las instalaciones de depósito o almacenamiento de residuos.

La base imponible del ICAM está constituida por

a) En la alteración de la superficie o del suelo como consecuencia de la extracción de minerales metálicos industriales y metales preciosos, por la superficie total afectada por las explotaciones e instalaciones, expresada en unidades de superficie. Tales unidades serán las hectáreas o fracciones de superficie alteradas y no restauradas en la fecha de devengo.

b) En el almacenamiento de residuos, por las toneladas depositadas o almacenadas de residuos sólidos y/o los metros cúbicos de volumen depositados o almacenados de residuos no sólidos a lo largo del periodo impositivo. El cómputo de la base imponible se realizará teniendo en cuenta el volumen inicial depositado o almacenado y el volumen incrementado, en cada período de liquidación.

La cuota tributaria del ICAM viene determinada por la aplicación a la base imponible de los siguientes tipos de gravamen anuales:

a) En la alteración de la superficie o del suelo como consecuencia de la extracción de minerales metálicos industriales y metales preciosos: por cada hectárea o fracción de superficie alterada no restaurada, 12.500 euros.

b) En el almacenamiento de residuos: por cada tonelada o metro cúbico de residuo peligroso depositado o almacenado, 0’125 euros; por cada tonelada o metro cúbico de residuo no peligroso no inerte depositado o almacenado, 0’0125 euros; y por cada tonelada o metro cúbico de residuo no peligroso inerte depositado o almacenado, 0’00625 euros.

Bien, he ahí un impuesto autonómico más, por si a alguien se le olvida que las Comunidades Autónomas también existen.

José Ignacio Rubio de Urquía