Estamos ante un supuesto en el que, transcurrido el plazo máximo inicial de doce meses para el desarrollo de las actuaciones inspectoras, al contribuyente se le comunica tal superación del referido plazo, así como la reanudación de las actuaciones respecto de determinados conceptos de los ejercicios no prescritos.

Con arreglo a la hasta ahora imperante doctrina del TEAC, dicha comunicación de reanudación de actuaciones en los términos indicados no habría sido suficiente para producir efectos interruptivos de la prescripción. Sin embargo, a partir de ahora, por efecto de dos Resoluciones de 13 de enero de 2016, dictadas en orden al acomodo de tal doctrina a la jurisprudencia del Tribunal Supremo (por todas, STS de 12 de marzo de 2015 –casación nº4074/2013-, la referida comunicación tiene, también para el TEAC, contenido suficiente para interrumpir la prescripción de los ejercicios no prescritos.

Así, en el FD 5º de su Resolución, el TEAC se pronuncia como sigue: “Dicho lo anterior, este Tribunal…, a la vista de la redacción del artículo 150 de la LGT/03 antes trascrito, una vez superado el plazo máximo de duración del procedimiento inspector basta con la «realización de actuaciones con posterioridad a la finalización del plazo» para que deba entenderse interrumpida de nuevo la prescripción, actuaciones que, obviamente, han de tener un contenido bastante para interrumpir la prescripción. Y si bien en resoluciones tales como la de 20-12-2010 (RG 757/09) y 17-02-2012 (RG 1073/10) ha mantenido el criterio de que la simple comunicación al interesado de la superación del plazo máximo de duración de las actuaciones y la continuación de las mismas respecto de los conceptos tributarios y ejercicios no prescritos no tenían, por sí solas, contenido bastante para interrumpir la prescripción, a la vista de las STS anteriormente señaladas no podemos sino modificar nuestro criterio al respecto y considerar que dicha actuación, en un contexto de superación de plazo de duración máxima del procedimiento, sí que ha de entenderse que tiene contenido bastante como para interrumpir la prescripción no pudiendo calificarse la misma como de diligencia o comunicación «argucia»”.

¡Qué bien! ya están todos coordinados: más comodidad para la Administración tributaria, menos garantías para el administrado tributario.

José Ignacio Rubio de Urquía