Conforme a la nueva regulación del recurso de casación en el orden contencioso-administrativo (véase la NOTA DE ACTUALIDAD 269), la preparación del recurso deviene, cabe afirmarlo, en el trámite más importante de todo el proceso, siendo posible esquematizar como sigue los aspectos más relevantes de su régimen:

*El recurso de casación se prepara ante la Sala de instancia dentro de los treinta días siguientes al de la notificación de la resolución que se impugna (art. 89.1 LJCA).

*El escrito de preparación del recurso (art. 89.2 LJCA):

-Debe acreditar la recurribilidad, el plazo y la legitimación (art. 89.2.a) LJCA).

-Debe identificar las normas o jurisprudencia infringida (art. 89.2.b) LJCA).

-Debe, en caso de indefensión, acreditar haberse pedido la subsanación en la instancia (art. 89.2.c) LJCA).

-Debe acreditar la relevancia de las infracciones impugnadas (art. 89.2.d) LJCA)

-Debe justificar, en su caso, la infracción de normas estatales o comunitarias (art. 89.2.e) LJCA).

-Debe justificar la concurrencia de circunstancia determinante de interés casacional objetivo (art. 89.2.f) LJCA).

*La consecuencia de la no preparación del recurso en plazo es la firmeza de la resolución impugnada, la cual sólo es susceptible del recurso directo de revisión del artículo 102 bis de la Ley Jurisdiccional (art. 89.3 LJCA).

*La consecuencia del incumplimiento de alguno de los restantes requisitos de los más arriba relacionados es el tener por no preparado el recurso, decisión ésta sólo susceptible de recurso de queja (art. 89.4 LJCA).

*De cumplirse todos los requisitos, la Sala de instancia tendrá por preparado el recurso, con mandato de comparecencia ante el Tribunal Supremo en el plazo de treinta días, pudiendo dicha Sala aportar opinión fundada acerca de la existencia o no de interés casacional objetivo (art. 89.5 LJCA).

*El auto en el que se tenga por preparado el recurso es inimpugnable, cabiendo, no obstante, la oposición, dentro del término del emplazamiento, a la admisión del recurso (art. 89.6 LJCA).

Es de reiterar, en fin, la gran trascendencia que tiene, en la nueva regulación, la preparación del recurso de casación.

José Ignacio Rubio de Urquía