Conforme a la nueva regulación del recurso de casación en el orden contencioso-administrativo (véase la NOTA DE ACTUALIDAD 269), una vez admitido a trámite el recurso (véase la NOTA DE ACTUALIDAD 273), se emplazará al recurrente para que presente el escrito de interposición de aquél en el término de treinta días (art. 92.1 LJCA).

De no ser presentado el escrito de interposición dentro del plazo indicado, el recurso será declarado desierto (art. 92.2, inciso inicial, LJCA). Contra tal declaración sólo cabrán los recursos de reposición y de revisión directa previstos en el artículo 102 bis LJCA (art. 92.2, inciso final, LJCA).

En el escrito de interposición se deberá exponer razonadamente por qué se han infringido las normas o jurisprudencia identificadas en el escrito de preparación (art. 93.3.a) LJCA); y se deberá precisar el sentido de las pretensiones que la parte deduce y de los pronunciamientos que solicita (art. 92.3.b) LJCA).

Si el escrito de interposición no cumpliera los requisitos anteriores, la Sección de la Sala competente para resolver oirá a la parte recurrente y, tras ello, si apreciase la certeza del incumplimiento detectado, dictará sentencia inadmitiendo el recurso (art. 92.4, inciso inicial, LJCA), e impondrá a dicha parte las costas causadas (art. 92.4, inciso final, LJCA).

En otro caso, se acordará dar traslado del escrito de interposición del recurso a la parte o partes recurridas y personadas para que puedan oponerse al mismo dentro del plazo común de treinta días (art. 92.5, inciso inicial, LJCA); sin que en el escrito de oposición pueda pretenderse la inadmisión del recurso (art. 92.5, inciso final, LJCA).

Transcurrido el plazo de treinta días, háyanse presentado o no los escritos de oposición, la Sección de la Sala competente para resolver acordará la celebración de vista pública o declarará que el recurso queda concluso y pendiente de votación y fallo (art. 92.6 LJCA).

Ya sólo resta la sentencia y un par de cosas más.

José Ignacio Rubio de Urquía