Por Auto de 6 de marzo de 2020, el Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso de casación 6166/2019, resultado de lo cual es que va a “precisar a qué periodo impositivo se han de imputar los intereses de demora por el retraso en la fijación del justiprecio cuando los parámetros necesarios para la determinación de su cuantía han sido precisados por un auto que ha adquirido firmeza”. En concreto, la cuestión a resolver será la siguiente:

“Precisar si las rentas obtenidas por el contribuyente como consecuencia del pago de intereses de demora por retraso en la fijación del justiprecio han de imputarse al ejercicio en que se dicta el auto que precisa los parámetros que se han de tener en cuenta para su determinación ( dies a quo , dies ad quem y base de cálculo), auto que adquiere firmeza, o al ejercicio en que se dicta el auto por el que se practica su liquidación y se fija la cantidad exacta a pagar por tal concepto.”

Según el Auto de referencia, sobre esta cuestión no existe jurisprudencia.

José Ignacio Rubio de Urquía