La crisis económica por la que está atravesando España se ha llevado por delante gran cantidad de empresas, muchas de ellas pertenecientes al sector de la construcción y a los sectores dependientes de éste, como es el caso de los fabricantes de material sanitario para baños. En este último ámbito, algunas empresas se han visto obligadas a cerrar fábricas, disminuir la producción en otras y reducir plantilla en general.

Es natural que semejante situación lleve a las empresas afectadas a reducir todo tipo de costes, incluyendo los fiscales, y que a efectos de esta última operación realicen las pertinentes consultas previas a la Administración tributaria. Y es esto, precisamente, lo que ha hecho una de esas empresas en relación con el IAE, planteando a la DGT diversas cuestiones relativas a la oscilación de elementos tributarios, equipos de reserva, paralización de industrias, sectores declarados en crisis y régimen de facultades.

A todas esas cuestiones ha dado respuesta el mencionado centro directivo, en consulta vinculante de 22 de enero de 2010, siendo especialmente llamativo lo contestado en relación con el aludido régimen de facultades. En efecto, al serle planteado el problema de una fábrica que cesa en su funcionamiento y que tiene que proceder a la liquidación de las existencias ya fabricadas, la DGT indica que el “modus operandi” a seguir es el siguiente:

-Con motivo del cierre de la fábrica, la empresa debe presentar la correspondiente declaración de baja o cese en el ejercicio de la actividad industrial.
-Al proceder a la venta de las existencias ya fabricadas, la empresa debe presentar las declaraciones de alta que correspondan por la actividad de comercio, mayor o menor, pues, al estar dada de baja la actividad industrial, ya no operan las facultades inherentes a ésta, en el presente caso la facultad de vender, sin pago de cuota adicional alguna, las mercancías objeto de la referida actividad.

No es posible prestar conformidad a la contestación dada por la DGT, ya que no se está ante una actividad de comercio, ni mayor ni menor, sino ante un supuesto de liquidación de existencias por cese en el ejercicio de la actividad industrial; lo que significa que la venta de las existencias objeto de liquidación está amparada por la cuota satisfecha por la empresa como fabricante, la cual facultaba para vender las mercancías fabricadas. Cuestión bien distinta sería si las mercancías objeto de venta hubieren sido adquiridas previamente a terceros, lo que no es el caso.

J.I.R.U.