En algunos casos, y por motivos que llevarían demasiado tiempo exponer aquí, el RDLeg. 1175/1990 dispuso que para la determinación de la cuota de tarifa del IAE se tendría en cuenta exclusivamente la superficie del local en el que se realizase la respectiva actividad; y, en congruencia con ello, dispuso también que en tales casos no serían de aplicación las normas generales establecidas por la misma norma para calcular el valor del elemento tributario “superficie del local en el que se ejerce la actividad gravada”.

Ese especial régimen de determinación de la cuota de tarifa del IAE afecta a muy pocas actividades, pero a actividades muy importantes, principalmente a las de “guarda y custodia de vehículos” y a las de “comercio mixto o integrado en grandes superficies”. Casi desde el mismo momento de la promulgación del arriba citado RDLeg. 1175/1990, el sector de los “parkings” (aparcamientos cubiertos) se mostró muy beligerante con el particular régimen de tributación que le resultaba de aplicación conforme a la normativa reguladora del IAE; y esa beligerancia dio frutos parciales, también muy tempranamente, exactamente en 1992, cuando el TS declaró que a la actividad de referencia le eran de aplicación las reducciones generales de la superficie de los locales aplicables a las restantes actividades para calcular el valor de ese elemento tributario.

Diez años después, en tres SSTS diferentes, el TS reiteró la indicada doctrina; y a raíz de ello fue el sector de las grandes superficies comerciales, grandes almacenes e hipermercados, el que comenzó a solicitar de la Administración competente, estatal en unos casos y local en otros, que a él también le fuesen aplicadas las referidas reducciones de superficie de los respectivos locales. Como no podía ser de otra forma, tal solicitud fue rechazada de plano por la mencionada Administración, so pretexto de que la doctrina del TS sólo resultaba de aplicación a las actividades de “guarda y custodia de vehículos”, y no a la de “comercio mixto o integrado en grandes superficies”.

Al comienzo de la batalla legal desencadenada por las grandes superficies comerciales, la mayoría de los TEAR confirmaron la postura de la Administración tributaria, pero alguno de ellos razonó la extensibilidad de la doctrina del TS al indicado sector de actividad. El asunto llegó al TEAC, quien en 2006 se decantó a favor de tal extensibilidad; pronunciamiento éste que debió haber puesto fin al contencioso, pero ello no fue así y todavía hoy se sigue negando, en algunos ámbitos, la aplicabilidad a grandes almacenes, hipermercados y almacenes populares de las reducciones generales de superficie de los locales.

Uno de esos ámbitos es el conformado por el Territorio histórico de Álava, cuya Administración tributaria y cuyo órgano de revisión en vía económico-administrativa continúan negando a las grandes superficies comerciales el disfrute de las reducciones de superficie a que se viene haciendo referencia. Y tal negativa se ha venido fundamentando, explícita o implícitamente, en los tres argumentos siguientes: las SSTS establecedoras de la doctrina cuya aplicación se solicita son anteriores a la reforma introducida en las normas para la determinación de las cuotas de tarifa de las actividades de “guarda y custodia de vehículos”, normas esas que fijan reducciones específicas de superficie; los términos de las normas reguladoras de la determinación de las cuotas de tarifa de las actividades de “comercio mixto o integrado en grandes superficies” impiden la aplicación a éstas de la doctrina del TS; las resoluciones del TEAC no vinculan a los Territorios históricos.

Pues bien, en reciente sentencia de 8 de marzo de 2010 el TSJ del País Vasco, tras desmontar la argumentación aludida, ha declarado la aplicabilidad de las reducciones generales de superficie a los locales de los grandes almacenes, de los hipermercados y de los almacenes populares.

J.I.R.U.