No es frecuente que un precepto de tan escasa extensión como el que regula la base imponible del ICIO (art.102.1 LHL) dé lugar a tantísima litigiosidad como a la que da lugar continuamente el precepto en cuestión; lo que es plenamente justificable, empero, si se considera la enorme potencia recaudatoria del tributo, dado que éste puede llegar a gravar hasta con el 4 por 100 el coste real y efectivo de toda construcción, instalación u obra, para cuya realización se requiera la obtención de licencia urbanística.

La controversia en torno a las partidas que integran ese concepto legal de “coste real y efectivo” de la construcción, instalación u obra adquiere especial intensidad en el ámbito de las instalaciones industriales, en las que a la obra de ingeniería civil se suma la maquinaria de que se trate en cada caso. Así, en relación a las plantas de energía solar, o “huertos solares”, la cuestión radica en determinar si el coste de los módulos fotovoltaicos, seguidores e inversores, que de ordinario conforman ese tipo de instalaciones, integra o no la base imponible del ICIO.

Pues bien, en Sentencia de 15 de febrero de 2010 el TSJ de Castilla y León, su sede de Valladolid, ha optado por la doctrina conforme a la cual en la base imponible del impuesto de referencia se integra el coste de la instalación, pero no el coste de lo instalado; de suerte que, en línea con otros TSJ, considera que el coste de los aludidos módulos fotovoltaicos, seguidores e inversores no debe integrar la base imponible del ICIO.

Se está, en fin, ante otro asunto que tendrá que resolver definitivamente el TS.

José Ignacio Rubio de Urquía