En las NOTAS DE ACTUALIDAD 52 (1-6-10) y 53 (8-6-10) referidas a la base imponible del ICIO en relación con los huertos solares y los parques eólicos, respectivamente, se anotaron sendas recientes SSTSJ de Castilla y León en las que ese órgano jurisdiccional volvía a decantarse por la interpretación de la jurisprudencia del TS, conforme a la cual se integra en la aludida base imponible el coste de la instalación de los elementos de los huertos solares (módulos fotovoltáicos y demás) y de los parques eólicos (aerogeneradores), pero no el coste de dichos elementos.

Tal interpretación, no compartida por otros TSJ, aunque sí por muchos de ellos, no es, empero, la que parece haber prevalecido. En efecto, en recientísima STS, concretamente de 14 de mayo de 2010, el Alto Tribunal ha establecido como doctrina legal, en relación al ICIO de los parques eólicos, pero perfectamente extensible al ICIO de los huertos solares, la siguiente:

“Forma parte de la base imponible del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras, regulado en el Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, aprobado por Real decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, tratándose de la instalación de parques eólicos el coste de todos los elementos necesarios para la captación de la energía que figuren en el proyecto para el que se solicita la licencia de obras y carezcan de singularidad o identidad propia respecto de la instalación realizada.”

Esta doctrina legal significa una lluvia de millones y millones, de cientos de millones de euros para los Ayuntamientos. Ahora sólo falta que el TS declare inequívocamente que los referidos parques eólicos y huertos solares son BICES en todo caso; lo que sería de gran contento para los Ayuntamientos; de gran descontento para las empresas; y un nuevo castigo para los ciudadanos, a quienes les tocará pagar como siempre, que para eso están.

José Ignacio Rubio de Urquía