Es esto lo que se dice en el preámbulo de la Orden Foral respecto de la materia que la norma regula:

“De conformidad con el apartado Uno del artículo 33 del Concierto Económico con la Comunidad Autónoma del País Vasco aprobado por la Ley 12/2002, de 23 de mayo, los Impuestos Especiales tienen el carácter de tributos concertados que se regularán por las mismas normas sustantivas y formales establecidas en cada momento por el Estado.

No obstante, las Instituciones competentes de los Territorios Históricos podrán aprobar los modelos de declaración e ingreso, que contendrán al menos los mismos datos que los del territorio común, y señalar plazos de ingreso para cada período de liquidación, que no diferirán sustancialmente de los establecidos por la Administración del Estado.

La Ley 38/1992, de 28 de diciembre, de Impuestos Especiales, tras su modificación por medio de la Ley 28/2014, de 27 de noviembre, dejó de configurar el Impuesto sobre la Electricidad como un impuesto especial de fabricación, pasando a ser un impuesto especial que recae sobre el consumo de la electricidad y grava, en fase única, el suministro de energía eléctrica para consumo, así como el consumo por los productores de aquella energía eléctrica generada por ellos mismos. Esta disposición se adaptó a la normativa alavesa mediante el Decreto Normativo de Urgencia Fiscal 1/2019, del Consejo de Gobierno Foral, 30 julio.

El artículo 105 del Decreto Normativo de Urgencia Fiscal 1/1999, del Consejo de Diputados de 16 de febrero, que regula los Impuestos Especiales, establece que los contribuyentes por este Impuesto estarán obligados a presentar las correspondientes autoliquidaciones, así como a efectuar, simultáneamente, el pago de la deuda tributaria; la Diputada de Hacienda, Finanzas y Presupuestos establecerá el procedimiento y plazo para la presentación de estas autoliquidaciones. Además, dispone que tanto los obligados a presentar autoliquidación como los beneficiarios de determinadas exenciones y reducciones reguladas en el citado Decreto Normativo, deberán solicitar la inscripción en el registro territorial correspondiente a la oficina gestora del lugar donde radique el establecimiento.

En cumplimiento de esta disposición, se aprobó el modelo 560 Impuesto Especial sobre la Electricidad, mediante Orden Foral 52/2015, del Diputado de Hacienda, Finanzas y Presupuestos, de 12 de febrero.

Desde su entrada en vigor, el 1 de enero de 2015, la normativa reguladora del Impuesto Especial sobre la Electricidad ha sido objeto de importantes modificaciones que justifican la presente Orden Foral. Estas modificaciones afectan, entre otras cuestiones, a los supuestos de exención, de reducción, tipo impositivo, liquidación y pago del Impuesto.

Por otra parte, por Orden Foral 603/2020, de la Diputada de Hacienda, Finanzas y Presupuestos de 20 de noviembre, que establece las condiciones generales para la presentación telemática por Internet de modelos tributarios y solicitudes para determinadas personas y entidades, se estableció la obligación de presentar diversos modelos de autoliquidación por vía telemática para los obligados tributarios que desarrollen actividades económicas, así como los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades. Entre estos modelos de autoliquidación se encuentra el 560 «Impuesto sobre la Electricidad. Autoliquidación».

De acuerdo con todo lo anterior, la presente Orden Foral tiene por objeto aprobar el modelo 560 «Impuesto Especial sobre la Electricidad. Autoliquidación» y establecer el procedimiento para su presentación.”