Es esto lo que se dice en el preámbulo de la Orden Foral respecto de la materia que regula:

“Las Ordenes Forales 844/2012, de 6 de septiembre, y 822/2012, de 28 de agosto, aprobaron, entre otros, los modelos 300, 320, 322 y 330 de declaración del impuesto sobre el valor añadido, para adaptar los modelos anteriores a las modificaciones realizadas en el impuesto sobre el valor añadido como consecuencia de la aprobación en territorio común del Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad.

Posteriormente, las Ordenes Forales 1117/2013, de 27 de diciembre, y 47/2015, de 2 de febrero, modificaron los modelos 300, 320 y 330, mientras que las Ordenes Forales 1118/2013, de 27 de diciembre, y 46/2015, de 2 de febrero, modificaron el modelo 322.

La presente orden foral tiene por objeto introducir en los modelos 300 «Impuesto sobre el valor añadido. Autoliquidación trimestral», 320 «Impuesto sobre el valor añadido. Grandes empresas. Autoliquidación mensual», 322 «Impuesto sobre el valor añadido. Grupo de entidades. Modelo individual. Declaración mensual» y 330 «Impuesto sobre el valor añadido. Registro de devoluciones mensuales. Autoliquidación», las modificaciones necesarias para su adaptación a los cambios introducidos en la normativa del impuesto sobre el valor añadido por la transposición de la Directiva (UE) 2017/2455 del Consejo, de 5 de diciembre de 2017, por la que se modifican la Directiva 2006/112/CE y la Directiva 2009/132/CE en lo referente a determinadas obligaciones respecto del impuesto sobre el valor añadido para las prestaciones de servicios y las ventas a distancia de bienes, y la Directiva (UE) 2019/1995 del Consejo de 21 de noviembre de 2019 por la que se modifica la Directiva 2006/112/CE en lo que respecta a las disposiciones relativas a las ventas a distancia de bienes y a ciertas entregas nacionales de bienes.

La transposición de las directivas anteriores, cuyas normas son de aplicación desde el 1 de julio de 2021, ha incluido importantes modificaciones en el ámbito de la tributación de las entregas de bienes que, adquiridos por consumidores finales, generalmente a través de internet y plataformas digitales, son enviados por el proveedor desde otro Estado miembro o un país o territorio tercero, y las prestaciones de servicios efectuadas a favor de consumidores finales por empresarios no establecidos en el Estado miembro donde, conforme a las reglas de localización del hecho imponible, quedan sujetas al impuesto sobre el valor añadido.

Por otra parte, para reducir las cargas administrativas y facilitar la recaudación del impuesto, se han introducido en la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido nuevos regímenes especiales de ventanilla única a los que pueden opcionalmente acogerse los empresarios y profesionales, generalmente no establecidos en el Estado miembro donde quedan sujetas las operaciones para la declaración y liquidación del impuesto sobre el valor añadido devengado por las entregas de bienes y prestaciones de servicios efectuadas a favor de consumidores finales establecidos en la Comunidad.

Así, se incluye un nuevo régimen especial, denominado «Régimen de la Unión», aplicable a los servicios prestados por empresarios o profesionales establecidos en la Comunidad, pero no en el Estado miembro de consumo a destinatarios que no tengan la condición de empresarios o profesionales actuando como tales, a las ventas a distancia intracomunitarias de bienes y a las entregas interiores de bienes imputadas a los titulares de interfaces digitales que faciliten la entrega de estos bienes por parte de un proveedor no establecido en la Comunidad al consumidor final.

Asimismo, se establece un nuevo régimen especial, «Régimen de importación», aplicable a las ventas a distancia de bienes importados de países o territorios terceros al que podrán acogerse, directamente o a través de un intermediario establecido en la Comunidad, en determinadas condiciones, los empresarios o profesionales que realicen ventas a distancia de bienes importados de países o territorios terceros en envíos cuyo valor intrínseco no exceda de 150 euros, a excepción de los productos que sean objeto de impuestos especiales.

Estos regímenes especiales de ventanilla única van a permitir, mediante una única autoliquidación presentada por vía electrónica ante la Administración tributaria del Estado miembro por el que haya optado o sea de aplicación (Estado miembro de identificación), que el empresario o profesional pueda ingresar el impuesto sobre el valor añadido devengado por todas sus operaciones efectuadas en la Comunidad (Estados miembros de consumo) por cada trimestre o mes natural a las que se aplica, en cada caso, el régimen especial.

La aplicación de los regímenes anteriores a partir de 1 de julio de 2021 afecta a los modelos 300, 320, 322 y 330, ya que operaciones acogidas a los mismos que se autoliquidaban a través de dichos modelos, pasarán a autoliquidarse a través del nuevo modelo 369. Por ello, es necesario adaptar los citados modelos a la nueva situación.

Por otra parte, esta orden foral tiene por objeto adaptar las especificaciones técnicas del suministro electrónico de facturación a la nueva regulación de los regímenes especiales previstos en la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido.

En particular, la reciente modificación del artículo 62.2 del Reglamento del Impuesto sobre el Valor Añadido implica que desde el 1 de julio de 2021 las operaciones incluidas en los regímenes anteriores deban anotarse en los libros registros del impuesto sobre el valor añadido.

Siendo obligatoria la llevanza de los libros registro del impuesto sobre el valor añadido a través de la sede electrónica de la Diputación Foral de Gipuzkoa, de conformidad con lo previsto en el apartado 5 del artículo 36 del Reglamento por el que se desarrollan determinadas obligaciones tributarias formales, aprobado por el Decreto Foral 47/2013, de 17 de diciembre, se hace necesario adaptar las especificaciones técnicas del suministro electrónico de los registros de facturación para permitir la adecuada anotación de las operaciones acogidas a los nuevos regímenes.

Por ello, esta orden foral crea una nueva clave de régimen especial dentro del libro registro de facturas emitidas, que permitirá registrar las facturas que documenten las operaciones acogidas a los nuevos regímenes especiales de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido.

A la vista de lo anterior y de las modificaciones que han sufrido los modelos 300, 320, 322 y 330 desde su aprobación, además de las que concurren en el resto del marco normativo actual, se hace precisa la aprobación de una nueva orden foral por la que se aprueben los modelos 300, 320, 322 y 330 que integre todo el régimen jurídico de los citados modelos, y se modifiquen las especificaciones técnicas del suministro electrónico de los registros de facturación.”