Es esto lo que se dice en el preámbulo de la Resolución respecto de la materia que la norma regula:

“El artículo 34 del Reglamento General de Recaudación, aprobado por Real Decreto 939/2005, de 29 de julio, establece que el pago de las deudas tributarias se podrá realizar, además de en efectivo, mediante transferencia bancaria, con los requisitos y condiciones que se establecen en este reglamento y siguiendo los procedimientos que se dispongan en cada caso. Continúa señalando que será admisible el pago por este medio en aquellos casos en los que así se establezca expresamente en una norma tributaria y, en defecto de esta norma, el pago mediante transferencia requerirá regulación expresa.

Por su parte, el artículo 37 del referido Reglamento, respecto a este medio de pago, dispone que «se considerará efectuado el pago en la fecha en que haya tenido entrada el importe correspondiente en la entidad que, en su caso, preste el servicio de caja, quedando liberado desde ese momento el obligado al pago frente a la Hacienda Pública por la cantidad ingresada». El citado precepto añade que «la Administración establecerá, en su caso, las condiciones para utilizar este medio de pago por vía telemática».

En cuanto a la normativa autonómica, es preciso tomar en consideración que el artículo 2 del Decreto 182/2010, de 06/07/2010, por el que se regula la gestión recaudatoria de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, atribuye a la Consejería con competencias en materia de Hacienda, la competencia para la definición y regulación de los medios y formas de pago de las deudas.

En desarrollo de esta previsión, la Disposición adicional tercera de la Orden 149/2021, de 20 de octubre, de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, por la que se regulan las condiciones de colaboración en la gestión recaudatoria con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, dispone que el pago de los documentos previstos en el anexo I de esa norma podrá realizarse mediante transferencia bancaria en los términos y condiciones que se establezcan. Asimismo, la Disposición adicional cuarta de esa Orden habilita a la Dirección General de Tributos y Ordenación del Juego para establecer, en el ámbito de la gestión recaudatoria, el procedimiento y las condiciones para la realización del pago mediante transferencia bancaria.

Con carácter general la normativa citada ha venido dando preferencia al pago a través de las entidades de crédito colaboradoras en la recaudación, al disponer éstas de una amplia red de oficinas al alcance de la ciudadanía y tener protocolos de información estandarizados que facilitan la labor recaudatoria. Frente al medio citado, la utilización de la transferencia bancaria ha planteado dificultades en la aplicación de los ingresos recibidos a las deudas para la Administración tributaria, dada la limitada y escasa información que acompaña a los ingresos recibidos por esta vía, lo que conlleva también efectos adversos para los propios obligados al pago.

Como complemento al resto de medios de pago establecidos en esta Administración, la presente disposición regula las condiciones del pago por transferencia, dando respuesta a todos aquellos casos en los que, quien pretenda cumplir con sus obligaciones económicas y no disponga de cuenta abierta en las referidas entidades colaboradoras, pueda optar por esta vía. Del mismo modo, con el establecimiento de los requisitos para que el pago sea aceptado, se busca eliminar las incidencias que pudieran producirse por una falta de información asociada a la transferencia, de modo que, cumplidas las condiciones que se recogen para su realización, la persona obligada tenga la seguridad de que se va a aceptar el pago y, a su vez, la Administración pueda aplicarlo de forma efectiva y rápida a la deuda que se quiere abonar. Este procedimiento también determina los supuestos en los que las transferencias van a ser rechazadas, devolviéndose a origen y no surtiendo efectos frente a la Administración.”