Es esto lo que se dice en el preámbulo de la curiosa Resolución de referencia respecto de lo que en la misma se regula:

“El Plan Estratégico 2020-2023 de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (en adelante, Agencia Tributaria) incorpora un capítulo V sobre Infraestructura Ética y Gobernanza en el que manifiesta la voluntad inequívoca de que su actuación debe guiarse por el máximo respeto a un conjunto articulado de valores, entre los que se encuentran la objetividad, la integridad, la responsabilidad y todos aquellos principios que forman parte del código ético que figura en el estatuto del empleado público.

Estos principios y valores, incorporan el respeto a la Constitución Española y al resto de las normas legales y de Transparencia, y van más allá de los protegidos por el propio régimen disciplinario.

La actuación de la Agencia Tributaria debe desempeñarse con altos niveles de responsabilidad y compromiso, en ambiente colaborativo y de innovación, dentro de un marco profesional de excelencia y de calidad, con lealtad institucional y garantizando un funcionamiento basado en el respeto a las personas.

Por ello se debe otorgar una especial consideración a los intereses públicos con una gestión ejemplar de las incompatibilidades, de la prevención de los conflictos de intereses y de las conductas irregulares y de corrupción.

Las políticas de recursos humanos deben incluir el desarrollo personal y profesional de los empleados y programas de formación dirigidos a potenciar la máxima atención y consideración hacia los ciudadanos y contribuyentes, evitando cualquier tipo de discriminación.

El Plan Estratégico, por la trascendencia de los valores institucionales citados, anunció la emisión de un compromiso explícito de la Agencia Tributaria con su observancia.

Ese compromiso se pondría de manifiesto a través de una declaración institucional, e implicaría la elaboración de un código de principios y de conducta aplicado a las peculiaridades y actividad específica de la Agencia Tributaria, de acuerdo con principios y recomendaciones de los órganos internacionales y de responsabilidad corporativa al respecto.

En cumplimiento de esa previsión el Comité de Dirección de la Agencia Tributaria ha emitido una Declaración Institucional del Compromiso Ético de la Agencia Estatal de Administración Tributaria.

En esta Declaración la Agencia Tributaria se compromete, de acuerdo con su Misión, a aplicar con objetividad y equidad el sistema tributario y aduanero:

Dando un tratamiento justo y equitativo a todos los contribuyentes, sin privilegios de ningún tipo.

Adquiriendo un compromiso de colaboración con los ciudadanos, y adoptando medidas para reducir la conflictividad para alcanzar mayores cotas de seguridad jurídica.

Apoyando el cumplimiento voluntario de los ciudadanos, y en particular, de aquellos con menores recursos para la efectiva realización de sus obligaciones.

Dedicando una especial atención a combatir el fraude fiscal, sobre todo de aquellos que cuentan con mayores recursos y medios para tratar de eludir ilícitamente el pago, defraudando en detrimento del conjunto de la ciudadanía.

El Comité de Dirección de la Agencia Tributaria se compromete a que su actuación se desarrolle según el conjunto de principios y valores éticos ya explicitados, y más concretamente acuerda:

Que impulsará el debate y aprobación del código de principios y conducta de la Agencia Tributaria y la creación de una Comisión Consultiva de Ética.

Que promoverá el reforzamiento de los protocolos en materia de seguridad de la información y las líneas de defensa para un control interno más efectivo, impulsándose, además, una responsabilidad más activa de la Dirección en la transparencia y rendición de cuentas.

Que se fortalecerán las Comisiones de Seguridad y Control y la gestión por riesgos, se aprobará un protocolo de denuncias y se reforzará el modelo de formación, comunicación y las formas de adhesión del personal a los principios y valores del ente.

Por tanto, resulta adecuada la configuración de la Comisión Consultiva de Ética, de naturaleza asesora y consultiva, para el apoyo y asistencia al Comité de Dirección de la Agencia Tributaria.

La Comisión Consultiva de Ética tiene un importante valor estratégico para promover las buenas prácticas a través de un foro oficial en el que se discutan las cuestiones y dilemas éticos que merezcan una calificación relevante en la Agencia Tributaria.

Está también llamada a cumplir un papel relevante en la socialización interna del código de principios y conductas en la Agencia Tributaria, por medio de la elaboración de un catálogo de buenas prácticas de ética, integridad y transparencia, así como de respuestas a aquellas cuestiones que se consideren más relevantes.

La Comisión Consultiva de Ética constituye, en definitiva, un consejo consultivo y asesor de expertos que aportan su experiencia para la mejora transversal de la organización. Sus decisiones deberán afectar e influir a todos los niveles y conformar una guía clara, transparente y rigurosa sobre cómo actuar en las diferentes situaciones que en relación con la ética institucional puedan plantearse.”