Es esto lo que se dice en el preámbulo de la Orden:

“La Agencia Tributaria de Cataluña (en adelante ATC) es el ente encargado de gestionar, liquidar, inspeccionar y recaudar los tributos y otras deudas de derecho público, cuando su aplicación corresponda a la Generalidad en el marco del artículo 204 del Estatuto de Autonomía de Cataluña (RCL 2006, 1450) .

La actividad de la ATC se fundamenta, tal como recoge el artículo 211.3 del Código tributario de Cataluña, aprobado por la Ley 17/2017, de 1 de agosto (LCAT 2017, 499) , en los principios de legalidad, objetividad, eficacia y generalidad en la aplicación de los tributos, con pleno respeto a los derechos y a las garantías de la ciudadanía; en la lucha contra las diferentes formas de fraude fiscal; y en el servicio a la ciudadanía, con una atención especial a las tareas de asistencia a los/las contribuyentes, para reducir al mínimo los costes de tramitación y para facilitar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias. En este sentido, las líneas estratégicas de la ATC para el año 2021 son las siguientes:

a) Contribuir a la financiación de la Generalidad de Cataluña.

La existencia de las administraciones tributarias se fundamenta en la necesidad de obtener recursos para la financiación de los servicios públicos.

b) Promover la prevención y reducción del fraude fiscal.

La prevención y reducción del fraude fiscal constituye uno de los objetivos fundamentales de la Agencia Tributaria de Cataluña, dirigido a mejorar cuantitativamente y cualitativamente la eficacia y eficiencia de las actuaciones administrativas desarrolladas en la aplicación de aquellos tributos que son competencia de la ATC.

c) Orientar la actuación administrativa al servicio de la ciudadanía y a la transparencia.

De acuerdo con esta línea estratégica, las tareas de la ATC deben dirigirse al mantenimiento y mejora de los servicios de información y asistencia al/a la contribuyente, con el fin de facilitar el cumplimiento voluntario de sus deberes tributarios y fomentar las buenas prácticas tributarias, minimizando, al mismo tiempo, los costes inherentes a este cumplimiento.

d) Impulsar la cooperación con las administraciones públicas, operadores tributarios y agentes sociales.

En relación con esta línea estratégica destaca el objetivo de impulsar la colaboración tributaria, pública y privada, potenciando al mismo tiempo la figura del intermediario tributario y canalizando las propuestas de mejora que puedan aportar todos ellos y la ciudadanía por medio de los agentes sociales.

El Plan de control tributario para el año 2021 se enmarca dentro de la programación anual de la ATC, en congruencia con la programación plurianual definida en el Plan de prevención y reducción del fraude fiscal y de fomento de las buenas prácticas tributarias 2019-2022, aprobado el 14 de marzo de 2019, que constituye una herramienta fundamental para la prevención, detección y corrección del fraude y la posterior recaudación de las deudas resultantes.

Y especialmente durante el 2021 y debido a la incertidumbre que provoca la pandemia se promoverá el omnicanalidad para favorecer el cumplimiento voluntario por parte de los/las contribuyentes de sus obligaciones tributarias.

Para el año 2021, las principales novedades en los criterios generales del Plan de control tributario se pueden estructurar en tres grandes bloques:

1- actuaciones de prevención del fraude tributario y asistencia a los obligados tributarios,

2- actuaciones de comprobación del fraude tributario y

3- colaboración con las administraciones públicas e intermediarios fiscales.

  1. Con respecto a la asistencia a los obligados tributarios, la implementación de nuevos canales y herramientas de relación con la ciudadanía, ocurre un elemento clave en el contexto en que nos encontramos, con que tiene que permitir mejorar de forma significativa la interacción del/de la contribuyente con la Agencia, en términos de calidad, inmediatez y seguridad. Durante el año 2021 se incrementarán los trámites que se pueden hacer mediante tramitación atendida, se ampliará el servicio de atención telefónica «L’ATC us truca», y se implementará la asistencia mediante videollamada. Sin embargo, se conformará un espacio de colaboración con la ciudadanía, para facilitar la asistencia en la tramitación con funcionalidades de aportación y firma de documentos. Como novedad para el 2021, es revisará la presentación de autoliquidaciones de transmisiones patrimoniales y sucesiones y donaciones con el fin de hacerlas más proactivas, mediante la generación de borradores de estos impuestos, que permitan presentar las autoliquidaciones a partir de borradores, al igual que ya se está realizando en las autoliquidaciones de juego, relativas a máquinas recreativas y bingos.

Por otra parte, se seguirá trabajando con el desarrollo del actual sistema de relación con el contribuyente (SRC) ampliando las actuaciones existentes, y poniendo especial énfasis en las funcionalidades necesarias para la gestión del impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono, con el fin de facilitar al/a la contribuyente el cumplimiento de las obligaciones derivadas de este tributo el cual se aplicará por primera vez el año 2021.

En el ámbito de la prevención del fraude, se seguirá trabajando en el desarrollo del modelo de gobernanza de los datos tributarios, que comportará la mejora de la explotación de la tecnología avanzada para la gestión de datos, la detección y delimitación de patrones de fraude fiscal mediante la utilización de herramientas de analítica de datos, el diseño de tratamientos específicos efectuados para luchar contra el fraude, y el refuerzo en la detección y selección de riesgos de incumplimientos tributarios. Durante el año 2021, se seguirá trabajando y dedicando esfuerzos a la gestión de los datos necesarios para la gestión del impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono.

Con el fin de profundizar en la transformación digital iniciada por la Agencia Tributaria de Cataluña, se continuará con la automatización de procesos de implementación de herramientas y funcionalidades de gobernanza de datos e innovación tecnológica que permitan a la ciudadanía un ahorro de tiempo y una mejora del acceso a sus datos tributarios, y una asistencia de proximidad personalizada según las necesidades del/de la contribuyente, todo eso para facilitar el cumplimiento voluntario de sus obligaciones tributarias.

También en el ámbito de la recaudación se impulsarán las resoluciones de concesiones automatizadas de aplazamiento/fraccionamiento y los calendarios provisionales de pago concedidos en la tramitación de expedientes de aplazamiento y fraccionamiento de especial complejidad.

  1. Con respecto, específicamente, a las actuaciones de comprobación del fraude tributario, durante el año 2021 se prevé reforzar las actuaciones de control e investigación gracias a la explotación de los datos obtenidos a partir de declaraciones informativas, y de acuerdos de intercambio de información con otras administraciones, o de fuentes externas.

En cuanto a los tributos cedidos y, concretamente, con respecto al impuesto sobre sucesiones y donaciones y el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados, se prevé continuar la comprobación del valor declarado por el/la contribuyente, con especial atención en el sector inmobiliario.

En el ámbito específico del impuesto sobre sucesiones, se prevé reforzar con carácter general el control de las reducciones por parentesco y seguros y de los beneficios fiscales de que disfrutan las empresas y sociedades familiares. También se reforzará el control de los préstamos que constan otorgados por el causante y que podrían ser adicionables a la masa hereditaria.

En el ámbito particular del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados se continuará y se ampliarán a nuevos hechos imponibles las actuaciones de comprobación e investigación a partir de la información que contienen las declaraciones informativas resumen enviadas por los notarios y notarias con destino a Cataluña, las cuales que se utilizarán como elemento de contraste de los datos declarados por los/las contribuyentes. Igualmente, se seguirán realizando actuaciones de comprobación e investigación relativas a la tributación de las concesiones administrativas y otros actos o negocios administrativos equiparados otorgados por las administraciones públicas gracias a la explotación de los datos facilitados mediante el modelo 645. También se prevé explotar la información obtenida gracias a la declaración informativa sobre las transmisiones realizadas por personas que hacen subastas de bienes (modelo 643) y a la declaración informativa sobre la reventa de bienes muebles (modelo 644).

En el impuesto sobre el patrimonio, se seguirá incidiendo en la comprobación e investigación de los cambios de domicilio y de las deslocalizaciones, y en la comprobación de las estructuras societarias, como la creación de sociedades interpuestas que presenten indicios de ocultación de bienes, no afectas a una actividad económica, que en última instancia son de titularidad de personas físicas. Además, también se prevé la comprobación de la correcta valoración de los inmuebles y la comprobación de los requisitos para disfrutar de beneficios fiscales, especialmente con respecto a los bienes y derechos exentos, y seguir investigando la tenencia de criptomonedas con el objetivo de garantizar la adecuada tributación de la titularidad de monedas virtuales. Como novedad, se profundizará en la investigación de inconsistencias en el patrimonio, provocado, principalmente, por la existencia de bienes no declarados o incorrectamente declarados situados en el extranjero, de acuerdo con la información disponible y con la colaboración de otras administraciones tributarias.

En la tributación sobre el juego se mantendrán los mismos programas de comprobación y control efectuados en años anteriores.

En relación a los tributos propios, se da un nuevo impulso a su comprobación y ya en el informe del director de la Agencia de fecha 18.9.2020, en relación con las observaciones y recomendaciones de la Sindicatura de Cuentas contenidas en el Informe de fiscalización 6/2020 sobre los impuestos propios de la Generalidad de Cataluña, correspondiente al ejercicio 2018, consta que la formalización y sistematización de su gestión es una tarea ya iniciada por esta Agencia, tal como se puede detectar en la evolución de los planes de control de los últimos años.

Aun así, para mejorar la revisión y el control de los tributos propios se sistematizará un plan de requerimientos automáticos para aquellos sujetos pasivos que consten en los censos correspondientes y no presenten declaraciones o los que presenten declaraciones y no consten en los censos. Lo mismo sería aplicable para declaraciones no presentadas en un ejercicio, semestre o trimestre, pero sí en el anterior. La automatización de estas tareas depende de la disponibilidad de la información, y en la medida en que se avanza en la obtención de esta información y en su tratamiento se posibilita en gran medida la automatización de los cruces y la detección de los supuestos de no declaración.

Por otra parte, durante el año 2021 también se prevé reforzar las actuaciones para asegurar la recaudación de las deudas. Eso incluye, por ejemplo, el impulso de las derivaciones de responsabilidad tributaria y de las medidas cautelares consistentes en la prohibición de disposición sobre bienes inmuebles.

Igualmente se impulsará el control de la deuda pendiente en período ejecutivo para su reducción y también la posible rehabilitación de créditos declarados incobrables.

  1. Con respecto a la colaboración con las administraciones públicas, y otros actores del ecosistema tributario, durante el año 2021 se prevé seguir profundizando en la colaboración en materia tributaria con las diputaciones, los consejos comarcales y los ayuntamientos, en el marco de Tributos de Cataluña, tanto con respecto a las actuaciones de asistencia a los/las contribuyentes como con respecto al intercambio de información y el aumento de la eficacia en la gestión de la recaudación de las deudas en período ejecutivo. Con referencia a la colaboración con colegios y asociaciones profesionales, se incidirá en la potenciación de los acuerdos para incrementar el uso de los medios electrónicos y telemáticos.

El objetivo de las medidas incorporadas en el Plan de control tributario es asegurar el cumplimiento de las obligaciones tributarias por parte de los/las contribuyentes, para reducir así la brecha fiscal ( tax gap ), que será objeto de recálculo durante el año 2021. Una de las principales funciones del Plan de control consiste en determinar y definir las áreas de riesgo sobre las cuales hace falta actuar prioritariamente para prevenir y reducir el fraude fiscal, lo que implica un esmerado análisis previo de sus manifestaciones, con el fin de programar las actuaciones que hay que realizar para conseguir el objetivo establecido con la máxima eficacia y eficiencia, optimizando los recursos humanos y materiales disponibles.

Mediante esta Resolución, la ATC cumple con la obligación establecida por la normativa tributaria de elaborar anualmente un plan de control tributario, que tiene carácter reservado, aunque eso no impide que se hagan públicos los criterios generales que lo informan. Esta obligación se recoge en el artículo 116 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre (RCL 2003, 2945) , General Tributaria, y también en el artículo 170 del Real Decreto 1065/2007, de 27 de julio (RCL 2007, 1658) , por el que se aprueba el Reglamento General de las actuaciones y los procedimientos de gestión e inspección tributaria y de desarrollo de las normas comunes de los procedimientos de aplicación de los tributos.

Con atención a esto, el Plan de control tributario de la ATC para el ejercicio 2021 está integrado por:

  1. a) Los criterios generales del Plan, que se hacen públicos mediante esta Resolución, en el que se fijan y se definen las principales áreas y también las líneas generales de actuación que corresponden.
  2. b) Los planes parciales de cada una de las áreas que tienen responsabilidad en el control tributario, como son la gestión tributaria, la inspección tributaria y la recaudación, que tienen carácter reservado, de acuerdo con el artículo 116 de la Ley General Tributaria. Cada plan parcial configura el desarrollo de los procedimientos y las líneas de actuación que debe seguir cada una, con una previsión tanto de las actuaciones como de los objetivos y prioridades que se deben ejecutar durante el ejercicio.

Con esta finalidad, y de acuerdo con los artículos 212.2 del Código tributario de Cataluña, aprobado por la Ley 17/2017, de 1 de agosto, y 18.2.b) del Decreto 279/2007, de 24 de diciembre (LCAT 2007, 729) , por el que se aprueba el Reglamento de la Agencia Tributaria de Cataluña,

Resuelvo:

(……)”